Mostrando entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2008

La escriba - Antonio Garrido

.

Reseña - realizada por Pilar Alonso y publicada en www.ciberanika.com


Ediciones B
575 páginas
Género: Novela


Año 799. A través de un intermediario, el experto escriba Gorgias recibe el encargo de Carlomagno de traducir unos manuscritos de vital trascendencia para la cristiandad. Tras su intento de asesinato por un desconocido, Gorgias se verá obligado a interrumpir su trabajo y su hija Theresa deberá huir de la ciudad de Würzburg para evitar que la culpen de un incendio que no ha provocado.

De camino a Aquis-Granum, Theresa se detendrá en Fulda y allí conocerá a Alcurnio de York, un erudito fraile con el que podrá trabajar como escriba, el oficio que le enseñó su padre, e investigar la terrible plaga que parece asolar la ciudad.

No obstante, su verdadero deseo es poder regresar algún día a Würzburg y reunirse con su familia, sin saber que su padre, Gorgias, ha desaparecido misteriosamente.

Opinión

Antonio Garrido se estrena en el mundo literario por la puerta grande. Antes de que su novela se publicara en España ya se habían vendido los derechos a Alemania, Rusia, Francia, Italia, Brasil y Polonia... y la lista continúa.

La Escriba es una novela histórica, pero es también un thriller. Como en muchos de los best-sellers de los últimos tiempos, la Iglesia juega un papel importante, aunque en esta ocasión de forma menos abstracta, basándose en la ambición de unos pocos. Un pergamino de vital importancia, y una serie de asesinatos, con el objeto de apoderarse de él. Ciertamente, el tema ya no resulta original.

No obstante, Antonio Garrido sí que ha planteado una trama algo más novedosa. No hay una persecución a lo largo de toda Europa tratando de hallar el manuscrito, ni un sinfín de implicados en una conspiración eclesiástica. Además, hay varios frentes en la obra que nada tienen que ver con el pergamino, con lo que no se convierte en el objeto alrededor del que gira todo el argumento, y eso es de agradecer.

Así, asistimos a otros misterios que resolver que giran en torno a Theresa, la protagonista de la novela, una mujer bastante atípica en su época pero que resulta de lo más creíble. Y es que Antonio Garrido ha realizado una labor de investigación encomiable, desde la visión de las mujeres a detalles de la vida cotidiana (el que más me ha llamado la atención ha sido la existencia de piezas dentales de madera), pasando por el funcionamiento de abadías y cabildos, o la preparación de los pergaminos. Toda una red de conocimientos al servicio del argumento, sin entorpecerlo ni ralentizarlo.

Los personajes están muy bien trabajados, y Alcunio de York me recordaba en ocasiones al Guillermo de Baskerville de El nombre de la rosa, por su erudición y capacidad de observación, un personaje real adaptado con esmero a las necesidades de la trama de La Escriba.

Si algo he echado de menos han sido las notas a pie de página para aclarar varios términos acerca, por ejemplo, de algunas unidades de medida, un detalle menor.

La Escriba es una novela con ritmo, con una prosa cuidada, sumamente adictivo, con una ambientación exquisita y una hermosa edición. Y, para los que quieran saber más, la preciosa página del autor en http://www.antonio-garrido.com/.
..

lunes, 4 de agosto de 2008

El profeta de los números - Elsa Schöner

.

Reseña - realizada por Pilar Alonso y publicada en www.ciberanika.com

Editorial VíaMagna
398 páginas
Género: Novela


Siglo XVI. Adrian Piscator, un joven pescador con gran facilidad para las matemáticas, decide abandonar la miseria en la que vive y huir de su casa para unirse a un grupo de estudiantes.

Su viaje le llevará a la ciudad de Nuremberg, donde se enamorará por primera vez y donde conseguirá al fin ser admitido como aprendiz en la escuela de Aritmética del maestro Crantz. En una urbe sacudida por las rencillas religiosas, las investigaciones algebraicas de Crantz le harán sospechar que el Apocalipsis está mucho más cerca de lo que creen.


Opinión

Cuando uno comienza a leer El profeta de los números una de las primeras cosas que le llaman la atención es el sistema de aprendizaje de los alumnos. Contrariamente a lo que sucede en la actualidad, muchos de los estudiantes no recibían educación continuada, sino que se limitaban a vagabundear de una ciudad a otra, mendigando o robando para poder pagarse una serie de clases, la comida y el hospedaje hasta agotar los recursos y continuar luego su viaje. No todos se podían permitir con asiduidad el coste de las lecciones e incluso debían pagar para poder ser admitidos como aprendices en casa de sus maestros, a los que ayudaban en sus tareas con los más pequeños. Elsa Schöner ha sabido plasmar ese ambiente y los problemas a los que debían enfrentarse los jóvenes inquietos de aquella época, de difícil acceso a los libros y a la sabiduría.

Asimismo, la autora ha logrado sumergir al lector en los entresijos de una ciudad como Nuremberg en uno de los momentos más cruciales de su historia. Los enfrentamientos religiosos entre sus habitantes tienen cabida en las páginas de la novela y resultan de lo más sugerentes. Hechos en los que uno nunca se ha detenido a pensar aparecen de repente ante sus ojos, como el de que muchos vendedores de imágenes, que se apostaban a las puertas de las iglesias, se viesen de repente arruinados gracias a las nuevas creencias. Detalles tal vez insignificantes en el devenir de los grandes sucesos históricos, pero no por ello menos interesantes.

El modo en que la nueva religión modificó la vida cotidiana se refleja también en uno de los personajes de la novela, una joven cuyo destino parece ser ingresar en un convento de clausura, el único lugar en el que supuestamente puede ser libre y desarrollar sus inquietudes intelectuales, y a la que las nuevas ideas le otorgan un fin muy distinto.

Todo este entramado sirve de marco para el desarrollo de la historia de Adrian Piscator, un joven con grandes aptitudes para las Matemáticas, y de su maestro Crantz, un amante del Álgebra e incluso de la Alquimia. El lector puede perderse en ocasiones entre algunas operaciones o la interpretación de algunos símbolos, como en el cuadro Melancolía I de Durero, que es casi imprescindible buscar, pero también es fácil identificarse con el ansia de búsqueda y saber de ambos hombres.

La historia resulta interesante y el ritmo bastante ágil, aunque le convendría una buena corrección de estilo. El uso de elementos como la alquimia o el fin del mundo mantienen cierta intriga hasta el final, aunque no sean los pilares sobre los que se sustenta la novela.

Tanto el desarrollo de la historia como la simbología no destacan por su noveddad. No obstante, desde las páginas de El profeta de los números podemos visitar la ciudad de la Nuremberg del primer cuarto del siglo XVI, con su mosaico de habitantes, sus costumbres y expectativas, los cambios, las rencillas y los sueños. Y ése es sin duda el mayor atractivo de la novela.
.