Mostrando entradas con la etiqueta Radio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Radio. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2009

A saber dónde está el cielo - Blanca Busquets

.

Reseña - por Pilar Alonso. Reseña y entrevista publicadas originalmente en www.ciberanika.com

Editorial Plaza&Janés, 2009
204 páginas
Género: Novela


Sergi es un exitoso presentador de radio. Un día acude al tanatorio donde supuestamente descansan los restos de un compañero de trabajo. Pero se equivoca de lugar y va a parar a una sala donde hay otro muerto con el mismo nombre. Sólo su viuda le acompaña.

Aunque Sergi se ha equivocado de muerto, decide quedarse un poco más y acompañar a esa solitaria viuda, sin saber que va a ser asaltado por un pasado que ha tratado de ocultar durante años.


Hay libros que te atrapan nada más comenzarlos. Y éste es uno de ellos. Lo cogí con la intención de leer unas cuantas páginas antes de cenar y ya no me pude levantar de la silla hasta que lo acabé. Cené a las tantas, cierto, pero con una enorme satisfacción en todo el cuerpo.

Blanca Busquets es periodista en Catalunya Ràdio, y esa experiencia le ha permitido dibujar personaje y entorno con grandísimo acierto. Sabe de lo que habla, y eso siempre es un placer para el lector.

La autora juega con las casualidades y con las coincidencias a lo largo de toda la novela. Es verdad que es muy, muy difícil que todo un cúmulo de circunstancias se alíen a la vez, pero no es imposible ¿verdad? Pues de esa premisa parte el argumento de este libro, que se desarrolla siguiendo las pautas de una serie de casualidades entrelazadas, y que funciona perfectamente, sin dejar cabos sueltos.

La trama es tan sumamente adictiva, con el suspense justo y el misterio entregado en pequeñas dosis, que es imposible dejarlo, aunque uno tenga un agujero en el estómago del tamaño de Groenlandia.

Los personajes están muy cuidados, la prosa es cercana y la traducción excelente. Aspectos de la vida cotidiana elevados a la máxima potencia para narrar una historia llena de alicientes.

Y mientras lees reflexionas sobre el amor y la muerte, sobre el pasado y aquellos pecados de los que ya ni logramos acordarnos, sobre el trabajo, y la vida, y el modo en que vamos dejando atrás cosas que en otro momento fueron importantes, tal vez trascendentales.

Sigan mi consejo: no comiencen a leer este libro antes de cenar. Podrían incluso olvidar que tienen hambre.
.
.

Entrevista a Blanca Busquets por "A saber dónde está el cielo"

.

Por Pilar Alonso

Blanca Busquets, escritora y periodista, trabaja en Catalunya Ràdio desde 1986. Escribió su primer cuento a los doce años y ganó su primer premio a los diecisiete. Ha publicado en catalán Presó de neu (2003), El jersei (2006) y Tren a Puigcerdà (2007).

Simpática, de sonrisa presta y encantadora, accedió a reunirse conmigo y nos tomamos un café mientras hablábamos de A saber dónde está el cielo, su primera obra publicada en catalán y castellano simultáneamente.


- Blanca Busquets trabaja desde hace años en las emisoras de Catalunya Rádio. Gran parte de tu novela está muy relacionada con ese ámbito. ¿Es realmente un ambiente tan caótico y tan absorbente como aparece en el libro? ¿Tiene de verdad ese punto adictivo que parece sufrir el protagonista?

Absorbente sí, caótico no. Prisas sí, muchas, el directo es el directo y siempre se trabaja bajo mucha presión, y todo está muy estructurado. No tienes tiempo de pensar y todo ha de estar muy preparado.

En cuanto al punto adictivo, sí, es cierto. Es como una droga, sobre todo al comienzo. No es extraño para los que trabajamos en radio pasar el fin de semana pensando en el programa, en los contenidos, y además, la mayoría de programas trabajan con la actualidad, que no descansa ni sábados ni domingos. Pero lo haces porque te gusta, porque te encanta.

- Sergi, tu protagonista, es una especie de “divo”, un déspota con su equipo, sobre todo con las mujeres. ¿Hay muchos personajes como él en la vida real de la radio o de la televisión?

La televisión es diferente. En la radio el ambiente es muy distinto. Puede haber esos “divos”, pero no acostumbra tanto como en televisión. Yo no he querido describir a un “divo” de radio, sino a un tipo de persona que ha salido de la nada, que ha subido muy alto y que se dedica a pisar a los demás.


- Lo cierto es que el planteamiento de tu novela es original y el principio sumamente impactante. ¿Cómo surgió el argumento de A saber dónde está el cielo?

Llegó, sería la respuesta (risas). No busco argumentos, tengo una serie de ideas que me interesa tratar, que no son definidas, sino más bien intuitivas, y a partir de la idea inicial voy tirando y a ver qué sale. Y tenía claro cómo quería comenzar la novela. Yo soy mucho de humor negro y en cuanto a los tanatorios siempre he pensado que en aquellas salas tienen que pasar cosas, ha de haber líos, equivocaciones... Claro que el que trabaja en un tanatorio, por respeto a los familiares, debe callar y en muchas ocasiones esconder la sonrisa ante algunas de las cosas que deben suceder.


- Tu protagonista dice en un momento dado “No entiendo cómo puedo haberme olvidado de una cosa que, en cambio, ha sido trascendental para la vida de otra persona”. ¿Es ése el mensaje de tu novela, caso de haberlo? ¿Cómo, sin darnos cuenta, influimos en las vidas de otros?

Éste es uno de los motivos claves, sí. He establecido expresamente esa frontera, cómo ante un hecho determinado algunas personas dirían que eso es una exageración y a otras les parecería muy relevante. Quería un poco mostrar eso, la relatividad de un hecho en concreto. Un poco como que todo es relativo, depende de cómo te lo tomas y de si eres capaz de ponerte en la piel del otro.


- La experiencia que sufre Sergi le sirve, en gran medida, como lección de humildad. ¿Crees que algo así puede cambiar realmente a una persona? ¿Cómo es el nuevo Sergi, ese que no aparece ya en la novela? ¿O cómo te gustaría que fuera?

Vaya, me pides que continúe creando (risas). De entrada tiene un cambio de actitud con respecto a su programa y a su equipo, y por primera vez en su vida pone en duda que se haya portado correctamente y ése es un punto de partida para seguir adelante de una forma diferente. Creo que le falta mucho y que irá aprendiendo, pero es un comienzo. Cuando vuelva a la radio, aún estará aturdido, pero empezará a fijarse en cosas, tal vez incluso coja a su ex y hable con ella, y terminará convertido en una persona “normal”.


- Las coincidencias y las casualidades están muy presentes en tu novela. ¿Crees que la vida está llena de ellas, aunque a veces no seamos conscientes de ello?

Sí, por supuesto. Estaba definido de otra manera en mi anterior novela, Tren a Puigcerdà, en la que once personas que viajan dentro del mismo vagón descubren que todos están relacionados entre sí, aunque no lo sepan. Y estoy convencida de que en la vida real, si investigáramos un poco, descubriríamos muchas casualidades. En esta novela está llevado al máximo, por supuesto, aunque puede pasar.

- En la solapa del libro dice que escribiste tu primer cuento a los doce años. ¿Escribir ha sido siempre tu gran pasión?

Mi gran pasión no, mi vida, diría yo. Mi gran pasión es la radio. Había ganado algún concurso en mi juventud, pero siempre piensas que lo que escribes no es publicable. Y sobre todo cuando conoces a escritores mediáticos ( por mi trabajo he conocido a varios), y te das cuenta de que lo que escribes no tiene nada que ver con lo que hacen ellos.

- ¿Es difícil escribir? ¿Cómo afrontas la página en blanco?

No, para mí no. Para mí lo difícil es contenerme para no hacerlo, cuando no puedes porque tienes trabajo o cualquier otra obligación. Creo que no podría parar de escribir.


- La novela, a pesar de los temas trágicos que toca, no está exenta de sentido del humor ¿cómo te lo has pasado escribiéndola?

Me lo he pasado muy bien. Hay escritores que dicen que lo pasan mal escribiendo y a veces me cuesta entenderlo. Sólo en algún momento muy concreto, en mi primera novela, lo pasé mal escribiendo un capítulo, pero ha sido el único instante. El resto, me lo he pasado pipa.


- ¿Te ha resultado difícil conjugar todas las casualidades para hacer que la historia “cuadre”?

No especialmente, algún detalle tal vez sí, pero conforme iba escribiendo las soluciones se iban presentando solas.


- Hay una idea subyacente en toda la novela: todos tenemos un pasado pero, ¿todos escondemos algo?

Sí, todos, incluso los que alardean de su sinceridad.


- En relación con la pregunta anterior, Sergi se muestra realmente angustiado por el hecho de que lleguen a descubrirse sus orígenes, de los que ha procurado distanciarse. ¿Por qué le avergüenzan tanto?

Bueno, hay gente que se avergüenza de sus orígenes, tal vez porque los padres no tienen nada que ver con el ambiente en el que se mueven ahora y no saben cómo llevarlo. Yo he conocido a gente así.


- La parte más interesante del libro, en cuanto a técnica, es una carta en cuya lectura intervienen hasta cuatro personajes distintos. ¿Te resultó muy complicado escribir esa parte y conseguir que el lector no se pierda?

Bien, esa parte es quizás la más complicada técnicamente, pero no me costó tanto trabajo. Eso sí, se la di a leer a un par de personas para que me dieran su opinión y apenas tuve que corregir nada.

- A saber dónde está el cielo, es tu primera novela publicada en castellano y catalán simultáneamente. ¿Qué acogida está teniendo?

De momento bastante bien, aunque no es ningún bestseller.

- ¿Estás preparando tu próximo trabajo? ¿Puedes adelantarnos algo?

Ahora estoy trabajando en una novela en la que tienen que ver una abuela y una nieta y que se desarrolla en dos momentos históricos distintos, es todo lo que puedo decir.

- Muchas gracias por tu tiempo y mucha suerte con esta novela.

Gracias a ti.
.

viernes, 27 de febrero de 2009

30 de Octubre de 1938. El día del fin del mundo.

.

Apuntes - por Pilar Alonso

Poco podía imaginar H.G. Wells (1866-1946) que una de sus novelas, concretamente La guerra de los mundos, iba a causar estragos cuarenta años después de su publicación. La novela, ambientada en el Londres de principios del XX, narra la invasión de la Tierra por parte de una serie de naves extraterrestres, la evacuación de la ciudad y el enfrentamiento contra los alienígenas.

Pues bien, la noche del 30 de Octubre de 1938 la CBS decidió adaptar la novela a un programa radiofónico. En un momento en que no existían equipos de televisión, la mayoría de la gente se reunía alrededor de los aparatos de radio para escuchar sus programas favoritos. Antes de iniciar la retransmisión, que se hizo como si se tratase de un boletín de noticias, el programa avisó de que se trataba de la dramatización de una novela de ciencia ficción.

Pero, claro, no todo el mundo estuvo ahí desde el inicio y, los que pusieron la radio cuando el programa ya había comenzado, se llevaron el mayor susto de su vida. Orson Welles retransmitía en directo lo que parecía ser la invasión de la Tierra por los marcianos, cuya primera nave había aterrizado en New Jersey, todo escenificado hasta el detalle. Y todos sabemos que su talento como actor era innegable.

Muchos ciudadanos, presas del pánico, cogieron sus más valiosas pertenencias y se echaron a la calle, tratando de abandonar sus ciudades, especialmente en New Jersey y New York, sin saber muy bien hacia dónde dirigirse, convencidos de que los alienígenas los atacaban y que el fin del mundo había llegado. Otros se encerraron en sus sótanos, armados hasta los dientes y hubo incluso quienes trataron de improvisar máscaras de gas para defenderse del ataque de los marcianos. Se bloquearon las emisoras de noticias y los teléfonos de la policía, saturados por las llamadas de los asustados radioyentes que pedían confirmación de lo que parecía estar sucediendo.

Fue un gran escándalo y Orson Welles tuvo que pedir disculpas públicamente. Pero me pregunto qué nuevas pesadillas nacieron aquella noche, entre aquellos que, durante unos minutos o unas horas, creyeron que el fin del mundo estaba al otro lado de su puerta.


Para escuchar el programa:

aquí
.