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miércoles, 4 de julio de 2012

22/11/63 - Stephen King


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Reseña - por Pilar Alonso. Publicada originalmente en www.ciberanika.com

Plaza & Janés, Marzo 2012
Género: Novela
862 Páginas


Jake Epping es profesor de inglés en un instituto de Maine y gana un dinero extra dando clases nocturnas para adultos. Un día pide a sus estudiantes que escriban una redacción sobre el día que cambió sus vidas, y una le impacta profundamente: la historia narra una noche en Derry, cincuenta años atrás, en la que el padre de Harry Dunning (ahora conserje del instituto) mató a su familia a martillazos.

Poco después, su amigo Al, propietario de un restaurante de barrio, le descubre un gran secreto: en el almacén del local hay una puerta que conduce al pasado, en concreto a un día de septiembre de 1958. Y le pide a Jake que le ayude con una misión que lleva años obsesionándole: impedir el asesinato de Kennedy.

Así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson, que se traslada al pasado para viajar primero a Derry, y luego a Dallas para seguir la pista de Lee Harvey Oswald, el asesino del presidente.

Pero el pasado se resiste a ser cambiado. Con todas sus fuerzas.

 * * *


Stephen King se atreve con todo, y calidad literaria no le falta para afrontar cualquier reto literario. En esta ocasión el autor de Maine nos ofrece una novela sobre viajes en el tiempo que es al mismo tiempo un recorrido por la figura de Lee Harvey Oswald, el asesino de Kennedy. Y es que el propósito del protagonista es conseguir evitar el asesinato del Presidente de los Estados Unidos, y con ello evitar la guerra de Vietnam.

El tema resulta de lo más atractivo, no en vano se trata de uno de los episodios más relevantes de la historia reciente, y Stephen King teje toda una trama alrededor de ese hecho crucial que siempre comienza en 1958, el año al que va a parar cada vez que decide viajar al pasado.

Lo extraordinario de ese detalle es que 1958 es un año también crucial para la ciudad de Derry, lugar adonde se dirige en primera instancia para tratar de modificar el futuro de alguien a quien conoce. Para los que hayan leído su, para mí, mejor novela, “It”, recordarán los hechos que ocurrían en Derry en el verano de aquel año, cuando un grupo de niños se enfrentaba a un personaje disfrazado de payaso que sembraba el horror en la población. El protagonista de esta novela llega en septiembre, cuando ya ha pasado lo peor, y descubre una ciudad que le produce escalofríos.

A su paso por Derry se encuentra con personajes y hechos que aparecen en “It”, e incluso alguien le habla de Los Barrens, aquel barranco en el que jugaban los niños protagonistas. Pero lo que de verdad logra conmover al lector es el encuentro que se produce con dos de ellos: Bev y Richie. La sensación es la de volver a encontrarse con viejos amigos a los que hace años que uno no ve, y que se conservan exactamente igual que entonces. Ese guiño a su propia novela es sin duda uno de los momentos más emotivos de este libro, especialmente para los que tenemos la suerte de conocerla.

A partir de ahí, el protagonista continúa su camino hacia el Sur, aguardando el momento de encontrarse con Oswald, que por entonces residía en Rusia. Stephen King parte de la premisa de que el asesinato del presidente fue obra de una sola persona: Oswald, y el desarrollo de su novela no hace sino confirmarle al lector esa impresión, magníficamente sustentada.

El retrato que hace King de la época en cuestión no tiene desperdicio: los coches, la música, las costumbres, la ropa… logrando sumergir al lector en ella sin artificios, con naturalidad, como si los móviles y los ordenadores no se hubiesen inventado jamás. El protagonista, a su vez, logra sentirse tan a gusto en ella que incluso se plantea no regresar si los planes salen bien.

Pero estamos hablando de Stephen King, el maestro de los giros y de las tramas poco convencionales, y nuestro personaje se enfrentará a multitud de obstáculos para lograr su objetivo. Porque el pasado se resiste a ser cambiado, y cuanto mayor es el hecho que se pretende modificar, mayor es la obstinación de ese pasado por permanecer inalterable.

La trama está perfectamente ensamblada y desarrollada, a la altura de sus mejores obras, manteniendo el interés y el suspense en todo momento, introduciendo personajes bien perfilados y subtramas atractivas. Y de fondo siempre presente la figura de Lee Harvey Oswald, cuya vida en Estados Unidos antes del magnicidio queda magníficamente expuesta.

Una novela que combina historia y fantasía, con una pizca de terror en estado puro, con mucho suspense, grandes dosis de emociones y un final de película.

Un verdadero placer reencontrarse con el King más auténtico.

miércoles, 4 de agosto de 2010

El perro de Dios - Patrick Bard

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Reseña - por Pilar Alonso. Publicada originalmente en www.ciberanika.com

Grijalbo, Julio 2010
Género: Novela
493 páginas


1798. El sacerdote Antonin Fages trabaja en la biblioteca del Vaticano cuando las tropas de Napoleón sitian Roma y exigen la entrega de valiosos manuscritos. Tratando de ocultar algunos volúmenes del saqueo, Antonin tropieza con un manuscrito que narra unos hechos que presenció años atrás, cuando era un joven párroco de provincias en el sudeste de Francia.

Las páginas contienen pistas nuevas, tal vez definitivas, de la criatura que asoló su tierra natal entre 1764 y 1767: la Bestia de Gévaudan, el Azote de Dios.

Una criatura que despedazó a más de un centenar de personas, sobre todo mujeres y niños, y que se convirtió en una importante razón de Estado para el entonces monarca Luis XV.
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Que existió la Bestia de Gévaudan parece hoy un hecho incuestionable. Qué o quién fue aquella criatura es sobre lo que nadie se ha puesto aún de acuerdo, y son varias las hipótesis que a lo largo de los años se han esgrimido para explicar su auténtica naturaleza. Patrick Bard ha añadido la suya propia, que resulta bastante verosímil, con la Iglesia desempeñando un papel esencial en la trama.

Muchos años de documentación avalan este relato que se mueve entre la realidad y la ficción, en el que el autor hace gala de sus conocimientos sobre la Bestia y sobre la región en la que actuó con gran lujo de detalles. El resultado es una historia terrible y absorbente, en la que el misterio y el suspense juegan un papel esencial. Pero es además el retrato de una época y un país que se preparaba para la Revolución, con un campesinado que, como siempre, era quien padecía los rigores del clima, los ataques de Bestias de todo tipo – y no siempre de cuatro patas – y las ambiciones de los poderosos.

Ya sea en la corte de Versalles o en la aldea más remota del sudeste de Francia, el autor se desenvuelve con soltura, trabajando los personajes y los acontecimientos, las implicaciones personales y políticas de unos sucesos que durante tres años conmocionaron a la Europa de entonces.

Por si la historia de la Bestia no fuese ya de por sí interesante, Patrick Bard inicia la novela con otra que no lo es menos: la presencia de las tropas de Napoleón en Roma y el expolio que padeció el Vaticano debido a ello. Este episodio es el que le va a servir de trampolín para saltar al pasado y narrar los hechos relacionados con la Bestia, cuyas implicaciones no conoceremos hasta el final del libro.

El perro de Dios es una nueva perspectiva sobre uno de los misterios más célebres de la historia de Francia. Apasionante y terrorífica, es una novela imprescindible para conocer mejor el mito de la Bestia de Gévaudan.
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lunes, 14 de junio de 2010

La Cúpula - Stephen King

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Reseña - por Pilar Alonso. Publicada originalmente en www.ciberanika.com

Plaza&Janés, Mayo 2010
Género: Novela
1132 páginas


En una soleada mañana de octubre en la pequeña ciudad de Chester’s Mill, Maine, Claudette Sanders está disfrutando de su clase de vuelo y Dale Barbara camina por la carretera que abandona la población, con el cuerpo aún entumecido por la paliza que le han propinado.

De repente, una barrera invisible cae sobre la ciudad. Secciona en dos a una marmota, amputa la mano a una mujer que cuida el jardín y el avión que pilota Claudette Sanders choca contra la cúpula y cae envuelto en llamas.

Dale Barbara, veterano de la guerra de Irak, es puesto a cargo de la situación por el ejército, pero Big Jim Rennie, el hombre que controla la mitad de los negocios del pueblo, legales e ilegales, no está de acuerdo. La cúpula puede ser el modo de lograr aún más poder.

A medida que la comida, el agua y la electricidad escasean, los niños del pueblo comienzan a tener sueños extraños y premonitorios.

¿Quién ha creado la cúpula y por qué? Y, lo más importante, ¿lograrán averiguarlo antes de que sea demasiado tarde?
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* * *
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¿Qué ocurriría si de repente una cúpula invisible e indestructible cubriera una población de poco más de dos mil habitantes? Sin posibilidad de salir, sin poder recibir nada del exterior, sin saber cuánto va a durar el fenómeno y si van a disponer de provisiones suficientes para sobrevivir… Stephen King, experto en recrear hasta las pesadillas más increíbles, dibuja perfectamente la situación en esta novela.

A pesar de que toda la historia transcurre en unos pocos días – tal vez habría resultado más interesante alargarlo un poco más – el autor transmite sin problemas esa sensación claustrofóbica que supone vivir en el interior de una burbuja, por muy grande que ésta sea. En esa atmósfera cerrada se manifiestan y desarrollan las personalidades de un gran elenco de personajes. Destacan aquellos en los que King ha apoyado gran parte de sus novelas anteriores: el concejal del pueblo sin escrúpulos, el fanático religioso, el loco, el héroe maltratado, los niños…

Su enorme dominio a la hora de conducir gran número de personajes vuelve a brillar en esta novela, creando un complejo entramado de relaciones y situaciones que se entrecruzan y que nos muestran el lado más sórdido del género humano, capaz de sacar provecho hasta de las situaciones más catastróficas.

A medida que avanza la trama, la tensión va en aumento, dirigiéndose hacia un objetivo que el lector sospecha casi desde el inicio. La capacidad de mantenernos en vilo durante más de mil cien páginas no es tarea al alcance de cualquiera, y eso es exactamente lo que ocurre con este libro. Somos incapaces de abandonarlo y de alejarnos de ese entorno enrarecido y malsano.

Creo que uno de los grandes logros de este autor radica en la facilidad que tiene para jugar con los sentimientos del lector, que se identifica con los personajes y con las injusticias de un modo visceral, apretando los puños y la mandíbula, listo para saltar sobre la siguiente página.

Esta novela recuerda un poco al Stephen King de hace veinte años. Posee elementos que hacen pensar en It, en La Tienda, en Tommyknockers… y en otras muchas que le convirtieron en el Maestro. De hecho, al final del libro, el autor comenta que trató de escribir por primera vez esta novela en 1976 y que la abandonó con apenas setenta y cinco páginas escritas. Hasta el 2007 no se atrevió a retomarla de nuevo. Más de treinta años ha dormido este proyecto en un cajón.

Y es una suerte que por fin haya despertado.
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jueves, 25 de junio de 2009

El sótano - David Zurdo y Ángel Gutiérrez

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Reseña - por Pilar Alonso, publicada originalmente en http://www.ciberanika.com/
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Editorial Plaza&Janés
271 páginas
Género: Novela
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Un grupo de jóvenes okupas entra en un edificio abandonado de la Facultad de Ciencias de la Complutense de Madrid. Pronto descubren que no están solos y que las rejas que protegen las ventanas no están allí precisamente para evitar que alguien entre en él.

Un periodista, borracho y fracasado, recibe una llamada inquietante que le pondrá sobre la pista de una historia extraordinaria.

Todos los caminos conducen hacia el tenebroso sótano del edificio abandonado.


Nunca me han gustado los sótanos, como a nadie, supongo. Y David Zurdo y Ángel Gutiérrez han logrado plasmar algunas de las inquietantes sensaciones que transmiten, esas cosas que aguardan en la oscuridad, esa humedad pegajosa, la penumbra, la sensación de aislamiento... Había momentos en los que casi podía sentirme allí, respirando el aire pútrido del deterioro, percibiendo el peligro acechante, e incluso he llegado a sobresaltarme cuando algún ruido extraño interrumpía mi lectura.

Esa parte ha sido sin duda la mejor, aunque me ha sabido a poco, a muy poco. Las escenas que suceden en el edificio y en el sótano ocupan una parte pequeña en relación al resto de la historia, que se centra sobre todo en Eduardo Lezo, el periodista que anda investigando un extraño experimento, y en su situación personal. Me habría gustado, como amante del género, un poco más de sótano y un poco menos de las andanzas del personaje, que también tienen su qué, no crean, pero que en esta novela en concreto habría agradecido fuese menos importante.

Recurrir a un grupo de jóvenes y a un edificio abandonado siempre funciona. En este caso no hay nada sobrenatural oculto tras sus muros.

El miedo que vive en las páginas de El sótano no tiene nada que ver con extrañas criaturas o perversos fantasmas, es algo mucho menos mágico y por ello mucho más terrorífico: la manipulación de las mentes, con datos que le ponen a uno la piel de gallina.

La novela es sumamente gráfica, mantiene un buen ritmo y los momentos álgidos en cuanto a tensión dramática están muy conseguidos. Pero, teniendo en cuenta mis expectativas, creo que se ha quedado un poco corta. Tal vez porque me esperaba un poco más de miedo y un poco menos de suspense, o tal vez porque le ha faltado extensión para lograr que me involucrara más en la historia.

Ya me contarán qué les ha parecido a ustedes... si se atreven a bajar a El sótano.
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viernes, 22 de mayo de 2009

Duma Key - Stephen King



Reseña - por Pilar Alonso y publicada originalmente en www.ciberanika.com
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Plaza & Janés, 2009
729 páginas
Género: Novela
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Edgar Freemantle, un contratista de éxito, sufre un accidente, en el que pierde un brazo y padece graves heridas en una pierna y en la cabeza. Durante el proceso de recuperación, lento y doloroso, está cargado de una rabia que es prácticamente incapaz de controlar.

Su psicólogo, el doctor Kamen, le recomienda una “cura geográfica” y, siguiendo sus consejos, se traslada a la costa de Florida, a un lugar paradisíaco y prácticamente deshabitado.

Allí conocerá a Elizabeth Eastlake, una anciana con profundas raíces en la región, y a Wireman, el hombre que cuida de ella.

Edgar, como parte de su proceso de curación, comienza a pintar y descubre que posee un talento especial y extraordinariamente peligroso.


Es innegable que Stephen King no necesita ningún tipo de presentación. Sus obras, sean buenas o mediocres, se van a vender igual. El lector valora su trabajo y, aunque en ocasiones pueda sentirse decepcionado con alguno de sus últimos libros, siempre comprará el siguiente, tal vez con la esperanza de descubrir por qué se enamoró de sus prosa y de sus historias la primera vez. Duma Key puede ser para muchos “ese” libro.

Mientras lo leía volvía a reencontrarme con algunos elementos de sus primeras obras, las referencias continuas al rock, los personajes marginados que cobran protagonismo, el miedo visceral que aguarda entre sus páginas, niños, ancianos... No sé cómo consigue que sus personajes logren cautivarnos de ese modo, cómo nos rodea de detalles, cómo nos va sumergiendo poquito a poco en una historia que acaba por atraparnos entre sus tentáculos.

He sentido la brisa del Golfo y entre mis dedos esos pinceles con los que el protagonista pintaba su realidad, me he embriagado con los colores que dibujaban sus palabras, me he emocionado, he convertido a sus personajes en mis amigos de papel y he vuelto a sentir un efluvio de aquel temor que me provocó una vez, hace ya muchos años, la primera lectura de IT.

No creo que sus admiradores se vayan a sentir decepcionados con esta novela, todo lo contrario. Tal vez a Stephen King ya no le queden muchas buenas historias por contar que no hayan brotado ya de sus dedos, pero ésta es sin duda una de ellas.
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sábado, 14 de marzo de 2009

Una voz en la niebla - Laurent Botti

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Reseña - reseña y entrevista realizadas por Pilar Alonso y publicadas en www.ciberanika.com

Editorial Grijalbo
585 páginas
Género: Novela


La ciudad de Laville-Saint-Jour es un pequeño paraíso. A ella llega, desde París, el comisario Bertegui con su familia. A un lugar en el que hace años desaparecieron una serie de niños, donde sucedieron cosas terribles y que ahora parece sumergida en la normalidad, en la calma.

La muerte de una anciana, de un supuesto infarto, sorprende por el gesto de horror que muestra su rostro, y abre una serie de extraños hechos que parecen no tener conexión entre sí.

Bastien, un niño de doce años, que acaba de mudarse a Laville con sus padres, comienza a recibir extraños mensajes en su ordenador, firmados por su hermano pequeño, muerto en un trágico accidente.

Nadie llega a Laville-Saint-Jour porque sí, todo tiene un propósito. “Lo que la ciudad quiere, la ciudad lo obtiene. A cualquier precio. Y la ciudad sólo quiere una cosa: sangre. Es de la sangre de donde extrae su fuerza”.

Una densa niebla cubre la villa.

Y en ella aguarda un mal que nunca duerme.


Opinión

En los últimos tiempos es frecuente encontrar en las portadas de los libros frases del tipo “El nuevo Dan Brown”, “La heredera de Anne Rice”, “El futuro Stephen King”, como reclamo para vender a autores completamente desconocidos en nuestro país. Lo triste es que, en la mayoría de los casos, es un reclamo engañoso, cuyo único objetivo es aumentar el número de ventas. Los nombres de autores superventas se usan sin contemplaciones como anzuelo para lectores desprevenidos que, al entrar en una librería, descubren con asombro que no conocen a más de la mitad de los escritores que llenan las mesas de novedades.

Tal vez por eso, escarmentada ya de esa falsa publicidad, cogí el libro de Laurent Botti con cierto recelo. En la portada destacaba una frase de Paris Match “Un autor de intrigas góticas que se alimenta de la tinta más negra de Stephen King”. “Otro más”, pensé para mí. Y es que Stephen King tira mucho.

Pues bien, en este caso no me sentí estafada. Es cierto que la trama de Botti no resulta tan elaborada, ni ahonda en la profundidad psicológica de los personajes con la maestría de King, pero no hay duda de que la novela destila ese sabor que sus lectores sabemos reconocer. Desde la ciudad, que recuerda enormemente a la Derry de It, hasta la atmósfera que crea la niebla en torno a la villa, el punto macabro de algunos personajes o escenas, las referencias cinematográficas en lugar de musicales, o la presencia de una serie de niños implicados en la trama.

Una pequeña ciudad de Borgoña, casi un paraíso, es en realidad un lugar con una historia espeluznante, donde los destinos de sus personajes se entrelazan. El comisario Bertegui, un recién llegado, descubrirá que Laville-Saint-Jour esconde muchos secretos, algunos verdaderamente escalofriantes.

Nicolas Le Garrec, un famoso escritor que abandonó Laville hace mucho tiempo, regresa ahora para enfrentarse a su pasado y a lo que sucedió cuando era un niño.

Bastien, cuyo hermano pequeño falleció en un trágico accidente, se ha mudado a Laville con sus padres. Extraños mensajes en su ordenador, experiencias extrasensoriales y una escuela que guarda sus propios misterios, ayudarán a que Opale, la niña más guapa del colegio, y Audrey, una de sus profesoras, se fijen en él.

Y frente a todos ellos... la niebla, una niebla que sumerge a la ciudad en un mar de blancura, anegando todo lo que toca, y en la que se ocultan formas amenazantes.

Una trama que resulta inquietante, con un ritmo absorbente, una historia terrorífica, una cuidada ambientación y unos personajes complejos... donde todo contribuye a hacer que sea casi imposible abandonar la lectura, con un oído puesto en los ruidos que hacen las casas por la noche, cuando creen que todos sus habitantes duermen.

Algún día sucederán cosas terribles, y ya nada será como antes.
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Entrevista a Laurent Botti por "Una voz en la niebla"

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por Pilar Alonso
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Laurent Botti, Licenciado en Derecho y Periodismo, publicó su primera novela en Francia en 1998 y desde entonces es uno de los autores más leídos en su país. El autor, que vive en Barcelona desde hace dos años, ha visto por fin una de sus obras publicadas aquí (para regocijo de quienes le hemos leído), una magnífica novela gótica titulada Una voz en la niebla. Accedió amablemente a contestar a esta entrevista, que destila simpatía y sensibilidad.

Un autor a tener en cuenta en el panorama literario de nuestro país.


- ¿Cómo nació la idea de escribir Una voz en la niebla?

Mi primera novela, “Pleine brume”, ya estaba ambientada en Laville Saint Jour. Cuando la terminé (y publiqué), hace ya algunos años, no tenía pensado regresar a Laville Saint Jour, pero, poco a poco, la ciudad me “llamaba”, por decirlo de algún modo. Fue así como nació Una voz en la niebla, la segunda entrega de las aventuras de Laville Saint Jour, aunque las dos novelas sean por completo independientes.


- La ciudad donde se desarrolla la trama, Laville-Saint-Jour, ¿es una ciudad real o está basada en alguna ciudad que el autor conoce?

No, Laville Saint Jour nunca ha existido aunque está fuertemente inspirada en mis conocimientos sobre Borgoña, donde pasé gran parte de mi infancia. De ahí que muchos lectores borgoñeses hayan señalado el realismo del entorno. Aunque mis descripciones sobre el fenómeno de la niebla sean exagerados, la atmósfera es muy próxima a ciudades como Beaune, Nuit Saint Georges, etc... pequeñas villas muy burguesas de Borgoña que han hecho su fortuna entre otras cosas con el vino. Las referencias históricas contenidas en la novela están igualmente muy documentadas.


- Una voz en la niebla me recordaba en muchas ocasiones a It, de Stephen King, mi favorita. ¿Hay algo de esa novela en su libro?

Existe sin duda cierta influencia de Stephen King en este libro, pero no más de It que de otras de sus novelas que ponen en escena a niños o adolescentes. El Resplandor, Carrie... De todos modos, no pensaba especialmente en It al escribirla, aunque tal vez haya referencias inconscientes.


- En la novela hay multitud de referencias cinematográficas: Titanic, La semilla del diablo, El silencio de los corderos, El exorcista... por citar algunas. ¿Se considera Laurent Botti un cinéfilo?

Mi cultura cinematográfica es mayor que mi cultura literaria. Atención: adoro leer, no puedo pasar ni un día sin hacerlo, me es imposible. Pero soy de naturaleza muy “visual” – de ahí que mis novelas sean bastante visuales, gráficas de algún modo – y, de hecho, cuando escribo son las imágenes lo que me viene en primer lugar... imágenes que yo transformo enseguida en palabras! El cine tiene, pues, gran influencia en mi trabajo...


- En un momento de la novela, Audrey dice que respeta a los escritores por todo el trabajo, el dolor y la soledad que hay detrás de cada obra. ¿Es así también en el caso de Laurent Botti?

Sí, escribir es una actividad difícil. Crear, inventar, imaginar son momentos de puro gozo, pero la labor diaria del escritor es bastante pesada e implica entre otras cosas una gran soledad, que puede ser tratada al final de la jornada! ;) Se puede soñar un libro en una noche, en una semana... pero no se escriben 600 páginas en unos días! Eso son meses y meses de trabajo en solitario para desarrollarlo. Y te aísla un poco del mundo.


- En el libro hay una referencia que me gustaría que aclarase a los lectores, una pequeña curiosidad. El párrafo dice que Antonie Rochefort, el director del colegio, clausuraba el curso con un baile que recordaba más la tradición estadounidense de la prom que la kermés a la francesa. ¿Podría explicarnos en qué se diferencian?

La Kermesse francesa es una pequeña fiesta que se hace frecuentemente en las clases más pequeñas y se pierde en la adolescencia – sería comparable a los disfraces de Carnaval o Halloween, por ejemplo. No existe propiamente dicho un baile al estilo de los de USA, con trajes largos, orquesta, el rey y la reina del baile, la pareja de la velada, ese tipo de cosas tan americanas. En todo caso no en la mayoría de escuelas.


- Uno de sus personajes, Suzy Belair, es astróloga. ¿Cree Laurent Botti que los planetas condicionan nuestra personalidad, igual que hace su personaje?

Sí, a riesgo de que me linchen, puedo decir que creo en ello. Practico la astrología desde hace años – como aficionado pero de forma bastante profunda. No creo del todo en los horóscopos, al menos en los que se pueden leer en los periódicos. Se trata de algo mucho más sutil y desde luego más complejo.
Si admitimos que un astro tan pequeño como la Luna posee cierta influencia- ya que condiciona las mareas, por ejemplo, o que las noches de luna llena las urgencias de los hospitales están llenas de enfermos, o que existe un aumento de la violencia y los crímenes en esas noches- si admitimos también que el Sol determina las estaciones, y por tanto los ciclos hormonales de los seres vivos así como su humor, si reconocemos todo eso estadísticamente, ¿por qué negar de entrada la influencia de Júpiter o Saturno, que son miles de veces más grandes que, por ejemplo, la Luna?
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- Una de las cosas más curiosas han sido los diálogos en el messenger, el modo en que los adolescentes recortan las palabras para escribir menos. Al principio resultaba un poco complicado seguir el hilo. ¿Le ha sido difícil adaptarse a ese modo de expresión?

Me comunico muy bien por MSN o SMS. Me he dado cuenta de que en España la gente utiliza menos las abreviaturas que en Francia. Desde luego, se puede escribir “ke” en lugar de “que”... pero en Francia todo el mundo abrevia las palabras y se comunica en estilo telegráfico, por lo que no me ha resultado nada difícil escribir como los adolescentes conversando a través de la pantalla.


- En un momento dado, el comisario Bertegui está en el interior de una casa y siente una sensación extraña, como si allí hubiesen sucedido cosas terribles, como si la casa guardase secretos que pudieran percibirse de algún modo. ¿Ha sentido esa sensación alguna vez?

Yo soy bastante receptivo: hay lugares en los que me siento bien, y otros en los que, de entrada, me siento fuera de lugar. Nunca lo atribuyo a los fantasmas, a las cosas del pasado... es sólo una sensación. En una novela, evidentemente, es distinto: los personajes tienen de vez en cuando reacciones un poco “expresionistas” ;)


- No pude evitar saltarme un pasaje de su novela: cuando César Mendel va al cobertizo a torturar a un pobre gato. Me sentí incapaz de leerlo. ¿Hay alguna parte del libro que le haya resultado especialmente dura de escribir?

Curiosamente, no fue especialmente duro escribir esa escena. Y digo curiosamente porque me encantan los animales. De verdad. He tenido durante toda mi vida y he desarrollado relaciones muy fuertes con ellos, les hablo, duermo con ellos... Y esto os va a sorprender, pero incluso evito matar a las arañas si puedo, me contento con sacarlas fuera!

Pero cuando se escribe, se desarrolla cierto mecanismo de empatía: cuando escribía esa escena, lo hacía desde el punto de vista de César Mendel, no desde el mío. La idea era la siguiente: se ha escrito y filmado mucho sobre los asesinos en serie, pero nunca sobre lo que es realmente un niño homicida, un asesino en ciernes. Por tanto César representa un poco a “Hannibal Lecter” a los diez años... Cuando escribía, me metía en la piel de César y hacía mías sus emociones. Cuando explico la excitación que él experimentaba, no era Laurent Botti quien hablaba, ya que la idea es repulsiva, horrible... pero es César quien la vive. Esta inmersión en la psicología de los personajes me permite dotar de realismo las situaciones, las escenas, que no lo son forzosamente.

Y lo que es aplicable a esta escena lo es también para las otras... en general sólo las escenas escritas desde el punto de vista de la víctima (como los patinadores en el parque) son duras de escribir, y creo recordar que incluso sentí miedo en una o dos ocasiones al escribir este libro ;)


- Nicolas Le Garrec es mi personaje favorito. Un escritor atormentado que es, en definitiva, un héroe. Y Bastien, que me recordaba a aquel otro Bastian de La historia interminable. ¿Siente predilección por alguno de sus personajes?

Esos son los dos personajes con los que más me identifico: Bastien por el niño que fui... Nicolas Le Garrec por el adulto que soy. No es por casualidad que esos dos personajes terminasen por encontrarse y por comprender cuáles eran los lazos que los unían (y no digo más para no descubrir la novela!)


- Se declara hijo espiritual de Stephen King y George Simenon. ¿Qué obras de esos autores le gustan especialmente? ¿Hay algún otro escritor que le haya influenciado de forma particular?

Nunca me he declarado “hijo de...”. No me veo así en absoluto, y de todas formas sería demasiado orgulloso si me definiera así!

Sin embargo, mi editor francés, hace ya mucho tiempo, me presentó a la prensa como “el encuentro de Stephen King y Simenon”, y enseguida los periodistas la adaptaron! ;)
Pero no discuto la influencia de Stephen King sobre algunas de mis obras (sólo algunas, que no todas son de intrigas góticas), que es sin duda el autor que me impulsó a escribir cuando leí Carrie por primera vez, a los 13 años. De King puedo citar obras mayores, fantásticas o no, aunque en los últimos años la calidad de su producción ha disminuido: Carrie, El Resplandor, Salem, La Zona Muerta, Misery, Dolores Claiborne, la colección de novelas “Las cuatro estaciones” etc.

En lo que respecta a Simenon, la verdad es que no soy aficionado: la comparación se hizo porque Pleine Brume y Una voz en la niebla describían la alta burguesía de provincias, que era típica en ese autor, más que de King, que se aproxima más a las clases populares o clase media... pero Simenon tiene una prosa demasiado fría para mi gusto. En general, mis autores favoritos con casi todos americanos: Steinbeck, Scott Fitzgerald, Brett Easton Ellis, Tom Wolfe...


- El género fantástico y de terror no parece tener muchos adeptos en nuestro país, desgraciadamente. ¿Qué acogida está teniendo Una voz en la niebla en España?

Creo que el thriller no funciona igual de bien en España que en Francia... y es curioso porque, a la inversa, el cine fantástico y de terror español es muy famoso y particularmente vivo: El Orfanato, Rec, las películas de Amenábar... No me explico esa diferencia.

En lo que a mí respecta, lo importante es ser traducido. Este libro lo ha sido a numerosas lenguas (alemán, italiano, ruso, coreano, holandés, checo y algunas otras) pero la versión española es la más importante en mi corazón: por un lado vivo en Barcelona y es por tanto un gran placer “existir” en el plano literario en este país que amo... Por otro lado, mi abuela era andaluza – falleció el pasado verano, por lo que no ha podido ver esta primera traducción al español- , aunque poco importa: en el plano afectivo, más allá de las expectativas “comerciales”, este libro en español significa mucho para mí.


- ¿Resulta duro competir con escritores anglosajones, hasta ahora los maestros del género?

Sí, es duro porque, realmente, ocupan todo el espacio. Y en ocasiones es indignante: son maestros del género, pero producen gran cantidad de obras mediocres que, sin embargo, se venden bien, aunque no hayan realizado ningún esfuerzo: el mercado de traducciones en USA, incluyendo todas las lenguas y géneros, no representa más que un... ¡3% de las ventas!
Es escandaloso ver con qué complacencia todos los editores y periodistas del mundo entero persisten en tender la mano a los americanos, mientras que ellos, en contrapartida, continúan cerrándonos la puerta en las narices. Yo respeto mucho a los autores americanos, no es casualidad que haya citado a varios, no todos autores de thrillers, por cierto. Pero me rebelo contra el sistema, contra el que nadie hace nada: para una buena novela americana, hay cinco, diez, totalmente mediocres y que alcanzan a pesar de ello a conquistar el mercado internacional.


- ¿Para cuándo su próximo trabajo? ¿Puede adelantarnos algo?

Acabo de terminar mi próxima novela, que se publicará en Francia en unos meses, aunque no tengo ninguna fecha prevista en España!! En cuanto a desvelar el argumento... habrá sin duda otra pequeña influencia de King! Como tema central, una mujer maltratada que intenta escapar, con su hijo, de su marido torturador...


- Si quiere añadir algo más...

Sólo un gran “Gracias” por vuestra acogida ;)


- Muchas gracias y mucha suerte con esta novela.

© Fotografías, Aymeric Giraudel
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martes, 22 de julio de 2008

El juego de las maldiciones - Clive Barker

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Reseña - realizada por Pilar Alonso y publicada en www.ciberanika.com

Editorial La Factoría de Ideas
374 páginas
Género: Novela
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Marty Strauss está cumpliendo condena en prisión cuando se le ofrece la libertad condicional a cambio de convertirse en el guardaespaldas de un excéntrico millonario, el señor Whitehead.

Parece un trabajo fácil y una oportunidad para comenzar de nuevo, pero el Sr. Whitehead esconde un oscuro secreto relacionado con una partida de cartas que tuvo lugar muchos años atrás. Ahora, el ser contra el que apostó ha venido a buscarle y Marty Strauss deberá proteger a su jefe contra una fuerza terrorífica.


Opinión

Clive Barker está considerado como uno de los maestros del terror y como tal se muestra en esta estremecedora novela. Lo que parece una inocente partida se transforma en una horrible pesadilla para sus protagonistas, en una obra tan turbadora como intrigante.

Desde el inicio de la historia, en la ruinosa Varsovia del fin de la Segunda Guerra Mundial, magníficamente recreada, uno se queda pegado a las páginas de la novela y asiste, entre atemorizado y expectante, al desarrollo de los acontecimientos.

El preso que obtiene la libertad condicional, el millonario excéntrico, la hija drogadicta, el hombre que es su mano derecha y que se está planteando algunas cosas, el muerto viviente acólito del mal y, por supuesto, el extraño ser que acude para saldar una antigua deuda. Todos los personajes desempeñan perfectamente su papel en la trama de la mano de uno de los expertos del género, que sumerge al lector en episodios de una gran crudeza, siniestras alucinaciones e imágenes intensas y turbadoras.

Ritmo, terror e intriga son las notas que caracterizan El juego de las maldiciones, una novela que no dejará indiferente a ningún lector.
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