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lunes, 13 de abril de 2009

Cabo Trafalgar - Arturo Pérez-Reverte

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Reseña - por Pilar Alonso

Editorial Alfaguara
271 páginas
Género: Novela

Hay miles de maneras de contar una historia. Y es evidente que Pérez-Reverte posee la suya propia. Te puede gustar más o menos, pero es innegable que su estilo es único.

Pues con ese estilo irónico y mordaz que le caracteriza, abordó el tema de Trafalgar. No es precisamente un asunto que carezca de fuentes, de todos los tamaños y colores, pero su visión permite, en menos de trescientas páginas, hacerse una idea de lo que supuso aquel enfrentamiento para todas las partes implicadas, especialmente para los españoles.

Cuando un tema le toca en lo más hondo, Pérez-Reverte arremete contra él sin miramientos. Y me da la sensación de que éste es uno de esos casos. La ineptitud de nuestro gobierno, y de la Armada en este caso, le sirven para trazar un bosquejo de lo que era nuestra sociedad allá por los comienzos del siglo XIX, en comparación con los franceses y sobre todo con los ingleses.

Partiendo de la base de un barco inexistente, el Antilla, el autor recrea la batalla de Trafalgar y cómo se desarrolló a lo largo de aquel 21 de octubre de 1805. La gente, dice él, la gente es la que ha salvado a este país de irse por el retrete, la gente de a pie, que pone en el fuego todo lo que tiene y que, en ocasiones, es capaz de los actos más heroicos, sin que ningún pelagatos pueda remediarlo o impedirlo. Y esa gente es la que aparece en esta novela, gente que se vio alistada a la fuerza, comandantes que pintaron los barcos con dinero de su bolsillo para no pasar vergüenza en la batalla, con marineros que jamás vieron un céntimo de sus pensiones (menos aún sus viudas) y que, en muchos casos, se echaron a la mar con varias pagas de retraso. Esa gente fue la que luchó en Trafalgar, la que merecía esta novela cargada de humor, de guerra y de esas pinceladas de humanidad que se atraviesan en la garganta.

Hay miles de maneras de contar una historia. Y a mí, qué quieren que les diga, me gusta el estilo de Pérez-Reverte. Me hace reír, me hace llorar y nunca, jamás, me deja indiferente.
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domingo, 1 de febrero de 2009

Trafalgar - Auguste Mayer

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Arte - por Pilar Alonso
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Trafalgar – Auguste Étienne François Mayer (Brest,1805- Brest, 1890), pintor francés especializado en motivos navales. Óleo sobre lienzo, 105 x 162 cm, Museo de la Marina, París. Pintado en 1836. Se desconoce el título real del lienzo. Es probable que la información sobre el cuadro se perdiera durante la Segunda Guerra Mundial.

El navío en primer plano es el Sandwich, que no estuvo presente en Trafalgar y que se debe probablemente a un error del artista. Se cree, en cambio, que podría tratarse del Temeraire, de 98 cañones, y que el barco medio destruido situado a la izquierda es el Redoutable, un navío de tercera clase francés de 74 cañones.

El Redoutable, comandado por el capitán Lucas, formaba parte de la flota franco-española que el 21 de octubre de 1805 se enfrentó a la escuadra inglesa en la Batalla de Trafalgar.

El Redoutable se enfrentó en primer lugar al buque insignia de la escuadra inglesa, el HMS Victory, de 104 cañones. Para paliar la desventaja en el número de cañones, aumentó el nivel de disparos de fusil y granadas, y trató de abordarlo. Una de esas balas fue la que hirió al almirante de la flota inglesa, Horacio Nelson, que moriría poco antes de finalizar la batalla. Otros barcos acudieron de inmediato a apoyar al HMS Victory, el Temeraire del capitán Eliab Harvey entre ellos. De ese modo, el Redoutable tenía por un lado al Victory y por el otro al Temeraire, y en un breve lapso de tiempo la mayor potencia de fuego de los británicos logró destruir la resistencia de los franceses, que terminarían rindiéndose al Victory.

De la dotación del Redoutable, compuesta por 634 hombres, murieron 487 y hubo 81 heridos. Uno de los muertos fue el capitán Lucas. El barco se hundiría al día siguiente debido a los numerosos daños sufridos.

El Redoutable fue el navío que sufrió más bajas en Trafalgar. En su honor, los franceses le pusieron su nombre a su primer submarino nuclear..
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