miércoles, 18 de marzo de 2009

Breve Historia del Salvaje Oeste. Pistoleros y Forajidos - Gregorio Doval

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Reseña - realizada por Pilar Alonso y publicada en www.ciberanika.com

Editorial Nowtilus
346 páginas
Género: Divulgación

Cowboys, forajidos, pistoleros, sheriffs... todo un elenco de personajes que retratan uno de los aspectos del salvaje oeste, plagado de salas de juego, prostíbulos y diligencias.


¿Quién no ha visto alguna vez un western? ¿Quién no recuerda las diligencias perseguidas por indios o pistoleros, los asaltos a los trenes, las chicas del saloon o aquellas peligrosísimas partidas de póker? ¿Y qué me dicen de los buscadores de oro, de los sheriffs con su placa de latón, de los cowboys dirigiendo manadas de reses por senderos polvorientos?

La verdad es que es un género que vivió una época dorada, con multitud de películas y mucha literatura (Lafuente Estefanía fue un maestro en ese campo), y que últimamente parece casi olvidado.

Hace pocos días reseñaba una novela de Clive Cussler ambientada en ese entorno. Ahora le toca el turno a Gregorio Doval, con una obra muy distinta.

Aquí prima la labor de investigación y, en cierto modo, la desmitificación de algunas leyendas. Un poco como sacar los trapos sucios de aquellos personajes que poblaron varios de nuestros sueños infantiles.

¿Cómo se crearon esos pistoleros? ¿De dónde provenían? ¿Qué fue de ellos? Gregorio Doval hace un recorrido por las figuras más importantes, a ambos lados de la ley, pues en ocasiones tras ser pistoleros terminaban convertidos en sheriffs y, casi siempre, eran excelentes jugadores de cartas. Wyatt Earp, Billy El Niño, Wild Bill, Jesse James, Doc Holliday, Pat Garrett... seguro que más de uno de esos nombres os suena ¿verdad? Pues el autor, sin profundizar en exceso, realiza un retrato de ellos y de otros muchos, algunos no tan conocidos, sin olvidar a varias mujeres que también dieron la talla, entre ellas Calamity Jane o Belle Starr.

Pero no se detiene ahí. También hay otros aspectos interesantes relacionados con esos personajes, como jueces, equipos de vigilantes formados por ciudadanos o la Agencia de Detectives Pinkerton, encargados todos ellos de perseguir y juzgar (o matar, según los casos) a muchos de esos rudos hombres, que vivían de sus armas y de su ingenio.

Para los que hayáis visto la serie Deadwood, magnífica por cierto, descubriréis multitud de referencias a la ciudad y sus habitantes, además de a Abilene y Tombstone, todas famosas por haber sido grandes centros en su momento, donde se congregaron miles de personas en condiciones precarias, atraídas por el dinero fácil, desde prostitutas a tahúres, pistoleros y todo tipo de delincuentes.

Pero ¿de verdad fue tan salvaje el salvaje oeste? ¿Qué hay de cierto en la imagen que nos legaron espectáculos como el de Buffalo Bill o, más tarde, el cine? ¿Sabíais que algunos pistoleros que sobrevivieron a su época dorada asesoraron en las primeras películas del género?

En fin, de lo que no hay duda es de que, con este libro, Gregorio Doval responde a muchas preguntas, algunas de las cuales jamás me había planteado. Multitud de datos interesantes explicados con sencillez que dibujan una época, un estilo de vida y unos personajes de leyenda.
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3 comentarios:

Julián dijo...

Pues sí que es interesante el tema. A mí me gusta el western (habré visto pelis como todo el mundo, no más, aquí en Euskadi se siguen emitiendo mucho esas películas), y también algo del spaghetti western, más que nada hablo de la trilogía del solar, de Leone. Sé que si algo está lejos de la realidad y la Historia, es el spaghetti western, pero ya se sabe, esas pelis gustan por otras cosas, no son 'La Diligencia', o 'La pradera sin ley', son ya otro estilo.

Pero seguro que en general los profanos mezclamos cosas, de historias, de películas... A mí incluso me sorprendería que mucho de ese salvaje oeste fuera cierto. Me gustaría leer otras cosas antes, pero este libro sin duda lo apunto para el futuro, y esta editorial ha sido todo un descubrimiento. ¡Gracias!

Blas Malo Poyatos dijo...

Qué interesante reseña. Es cierto queya no se habla de Western, seguramente porque hace 20 años se veía como un mundo lejano y peligroso, y ahora, con Internet todo está tan virtualmente cerca...

Recuerdo los comics del Teniente Blueberry (Moebius), las peliculas de John Houston... ¿y qué pasó con el oro confederado? Misterios para uan tarde de primavera

Un saludo

Historia y Libros dijo...

Gracias, Blas.

La verdad es que el western está prácticamente olvidado. Una pena para los que nos gusta el género.

Esta obra y otras que ha publicado el autor sobre el mismo tema son un regreso al oeste. Espero que otros le imiten.