sábado, 3 de enero de 2009

Los piratas de Radio Caroline

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Música - por Pilar Alonso


Ronan O’Rahilly, un joven irlandés vinculado a la música, era el manager de Georgie Fame, un cantante y teclista que trabajaría con Cat Stevens, Van Morrison o Eric Clapton. Cuando no consiguió que ni la BBC ni Radio Luxemburgo, emisoras oficiales de los años 60 en Gran Bretaña, emitieran la primera de sus grabaciones, decidió crear su propia emisora.

Compró un viejo barco, el ex-ferry de pasajeros MV Frederica, e instaló en el mástil una antena de radio. Navegó hasta el límite de las aguas inglesas, a aguas internacionales, y comenzó a emitir a partir del 28 de marzo de 1964. Así nació Radio-Caroline (llamada así en honor a la hija de J.F. Kennedy), una de las emisoras piratas más importantes de la historia.

Radio Caroline comenzó a emitir lo que no ofrecían ni la BBC ni Radio Luxemburgo, discos enteros, grabaciones inéditas, experimentos musicales, conciertos íntegros... con disc-jockeys carismáticos, con sus manías, sus discusiones y sus histerias, que entusiasmaban a los jóvenes.

En los barcos se vivía en condiciones precarias, con equipos improvisados y escasos recursos. La tripulación y los locutores se cambiaban cada veinte días aproximadamente y, entretanto, tenían lugar abordajes, batallas e incluso algún muerto. A pesar de ello, otros siguieron el ejemplo, hasta alcanzar una docena de emisoras piratas, y desde ellas se anticipaban a las oficiales lanzando los últimos éxitos y las novedades discográficas, hasta el punto que la BBC pidió al gobierno que tomara medidas al respecto.

Finalmente, en agosto de 1967 se aprobó una ley que prohibía el mantenimiento de emisoras piratas en aguas internacionales y, pocos meses más tarde, desaparecían Radio-Caroline y todas las demás.

Pero algo había cambiado en el panorama radiofónico. Había nacido un nuevo concepto de hacer radio para la gente joven, un formato que incluso la BBC adoptaría en sus nuevas emisoras y cuya influencia aún perdura en la mayoría de las actuales.
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡Qué bonita historia!! Me encanta... Me recuerda al disco London Town de Wings que Mcartney se empeñó en grabarlo en un barco... :)
Besos.
El lunes te envio el paquete...;)

Anónimo dijo...

Eeeh, a mi también me ha gustado la historia; no la conocía. Yo escuchaba en mis años juveniles Radio Luxemburg, supongo que era la única que podía captar con mi pequeña y vieja radio; pero así al día siguiente iba a clase y presumía delante de mis amigas que había excuchado el último disco de los Who, o de los Animals, los Beatles, o quien fuera...en fin. ¡qué tiempos! Me ha gustado recordarlos, con tu artículo. Saludos, Pilar!

Historia y Libros dijo...

Me alegra que os haya gustado!!